jueves, 26 de junio de 2008

Horror: madre caníbal se comía partes de sus hijos y los encerraba en jaulas


Afirman que la madre y la tía de los pequeños al igual que otras cuatro personas estaban bajo el poder de una secta de prácticas caníbales.

Otra de las detenidas, que se hacía pasar por una hermana de 12 años de los chicos, en realidad tenía 33 años y se sospecha que era hija del líder.

Una mujer de 31 años oriunda de República Checa reconoció ante un Tribunal de ese país que maltrató, torturó e incluso comió partes de los cuerpos de sus dos pequeños hijos, de ocho y nueve años, a los que mantuvo encerrados durante un año en una jaula en el sótano de su casa.

Si bien el caso -ocurrido en la ciudad checa de Kurim- se conoció hace un año, recién ahora un juez, Pavel Göth, leyó públicamente las declaraciones de Klara Mauerová, de 31 años, que junto a su hermana Karina y otras tres personas está acusada de torturar a sus hijos Ondrej y Jakub.

Según se pudo determinar, todos ellos pertenecían a una secta que solía practicar canibalismo y recibían órdenes de un líder del que sólo se conoce que se hacía llamar “Doctor”, se comunicaba con ellos sólo por mensajes de texto y les decía que, como los niños eran “malcriados”, lo debían hacer por su bien.

Supuestamente este “doctor” instruía a Klara, vía SMS, sobre cómo debía hacer para cambiar el comportamiento de los niños, según informa el sitio Radio Praga.

Sin embargo, la mujer acusó ante el Tribunal de Brno a otra integrante de la secta, Barbora Skrlová, de 33 años, de haberle “lavado el cerebro”. “Pasaron cosas terribles. Ahora me doy cuenta y no puedo entender cómo dejé que pasen”, declaró la madre de los menores.

Una detenida de 33 años que fingía tener 12


Los pequeños fueron rescatados luego de que un vecino encontró un video donde estaba grabado cómo los torturaban, los quemaban vivos, los mantenían atados y les arrancaban partes de la piel para luego comerlas.

Cuando la policía llegó al lugar, encontraron a Barbora encerrada en una jaula con los pequeños. La mujer estaba con un osito en las manos y les dijo que se llamaba Anika, que tenía sólo doce años y que era una hija adoptiva de la familia Mauerová.

Poco después, esa mujer escapó a Noruega, donde bajo otra falsa identidad (decía llamarse Adam y tener 13 años) se inscribió y concurría desde septiembre de 2007 a la escuela primaria. Allí fue detenida y ya se encuentra en República Checa donde es juzgada por el caso.

Según el psiquiatra Zdenek Basný, los cambios de identidad en realidad se deben a que la mujer sufre una grave aberración mental. “Toda la historia de Barbora Skrlova está rodeada de un enigma en el que ella participa de manera extraña. No existe una clara explicación, pero si debiera dar una hipótesis, diría que se trata de una disociación psíquica grave con perturbación de identidad”, opinó Basný.

Barbora –que sería la testigo clave para resolver el caso- conoció a Karina Mauerová, la tía de los pequeños que también participaba de las torturas, mientras estudiaba en la universidad.

La Justicia checa sospecha que se trata de un extenso movimiento sectario organizado por el padre de Barbora, Josef Skrlova, y que sólo ella podría aclarar todo el caso. Sin embargo, no se sabe si el cambio de identidad fue consciente, como participante activa de la secta y que también torturaba a los menores, o si se trató de otra víctima.

Tanto Klara Mauerova (la madre de los chicos), Karina Mauerova (la tía) como Barbora Skrlova (la falsa hermana que decía tener 12 años y habría metido a todos en la secta) y otras tres personas están detenidas bajo prisión preventiva mientras continúa el juicio por el que podrían ser condenados a 12 años de prisión, según informó Vladimir Kutnohorsky, vocero de la Fiscalía de Brno.

martes, 17 de junio de 2008

Remedios Sánchez niega que matará a las ancianas e inculpa a otra mujer

EUROPA PRESS. 17.06.2008
  • El juicio ha empezado esta mañana en la Audiencia.
  • La Fiscalía pide 172 años de prisión para Remedios Sánchez por diferentes crímenes.
  • Ha inculpado a una auxiliar de enfermería argentina a la que había realquilado una habitación.

Remedios Sánchez, la mujer acusada de asesinar y robar a tres ancianas en Barcelona e intentar matar a otras seis entre junio y julio de 2006, ha negado ante el juez los hechos por los que se le acusa y ha atribuido los crimenes a una mujer argentina llamada Mari que trabajaba de auxiliar de enfermería a la que había realquilado una habitación.

Yo sería incapaz de hacer una cosa así

El juicio a la presunta asesina de las ancianas ha comenzado esta mañana y durará hasta el jueves en la Audiencia de Barcelona.

La acusada ha hablado por primera vez desde que fue detenida hace dos años y sólo lo ha hecho a preguntas de su abogado. Ha dicho que Mari es "un poco más alta que yo y un poco más gruesa que yo" y tiene el pelo de color caoba.

"Yo sería incapaz de hacer una cosa así", ha declarado durante su intervención en el juicio y ha atribuido a que "me sacaran por televisión" el hecho de que sus víctimas la acusaran de cometer los asaltos a sus viviendas e intentar asesinarlas.

Rompió su silencio

Hace dos meses, Remedios Sánchez rompió su mutismo y en el escrito de defensa aseguró que la autora material de los crímenes es una mujer llamada Mari a quien realquiló una habitación de su ático en la calle Mossèn Quintí Mallofré, en el barrio barcelonés de Sant Andreu.

"Estaba muy mal, bebía mucho y mezclaba medicamentos", ha explicado la acusada que, para tener compañía, decidió realquilar una habitación para no vivir sola.

La procesada dijo que Mari le pagaba el alquiler con joyas y se da la circunstancia de que el nombre ofrecido coincide con el que la acusada se presentaba a sus víctimas.

Piden 172 años de prisión

La Fiscalía solicita 172 años de prisión y una indemnización de 423.675 euros para los familiares de las fallecidas y las víctimas que sobrevivieron.

A la presunta asesina se le imputan tres delitos de asesinato, otros seis en grado de tentativa, siete delitos de robo con violencia, otros dos en grado de tentativa y una falta de hurto por la que la Fiscalía pide una multa de 900 euros.

La acusada, coruñesa de 50 años, se ha negado a declarar ante los Mossos d'Esquadra y el juez de instrucción pero los indicios, recabados por los investigadores, permitieron acusarla y el juez decretó la prisión provisional en julio de 2006.

domingo, 1 de junio de 2008

El desamparo y la desesperación del padre

http://www.noticiaslocales.org/puerto/primeralinea.pdf


Hombres, como Ramón Herrera, denuncian su complicada situación. Por Luis Fernández

Noticias Locales "El Puerto" / 31.05.2008

Custodia compartida Los padres luchan diariamente por la custodia compartida de los hijos ante una legislación que no les protege.

En casos de separación y divorcio la ley otorga, por norma, la custodia de los menores a la madre.

De todos son conocidas las consecuencias negativas que para los hijos tienen los procesos de separación y divorcio en un país como España, en el que, por norma, la guardia y custodia exclusiva de los menores recae en las madres. Una generalización que, evidentemente, perjudica a los niños, sobre todo, teniendo en cuenta que cada familia es un mundo y, por tanto, la legislación no debería aplicarse cual plantilla estándar en todos los casos. Pero la apabullante lentitud de la justicia no permite personalizar la ley y de ahí surge el estereotipo del hombre como individuo sin interés alguno por el bienestar de sus hijos, dejando todo el peso de la crianza sobre las madres por ese derecho, al parecer, natural e intransferible que se le presupone a la persona que engendra. Aunque la realidad es bien distinta, porque buena parte de los hombres se salen de ese típico tópico antes definido manteniendo una lucha diaria por la custodia compartida de los hijos, al tiempo que se enfrentan a un desamparo legal y, además, a su propia desesperación.

La madre no cumple

Más de tres años lleva Ramón Herrera García al frente de su particular odisea desde que decidió poner fin a su anterior relación, la misma que le dio una hija de, ahora, 13 años y a la que no ve desde el pasado mes de enero. Y es que, según cuenta no se está cumpliendo el régimen de estancia y comunicación con el menor (mal llamado régimen de visitas). Por eso en octubre del pasado año acudió a la justicia con el fin de que la ley obligase a su ex pareja a efectuar el acuerdo. Tras conseguir una ejecución forzosa por el periodo de tres meses, Herrera asegura no haber faltado a ninguna de las citas programadas por el juez (martes y jueves y fines de semana alternos) en un virtual punto de encuentro fijado en el Centro Comercial El Paseo, ante la ausencia de una infraestructura propia en el municipio portuense.

De hecho, Ramón dispuso de una autorización del jefe de su empresa para poder salir una hora antes del trabajo y llegar a tiempo a la hora establecida. Los tres meses, y los siguientes hasta la fecha, trascurrieron mientras que Herrera comprobaba como, tampoco, se cumplía la orden del juez a rajatabla. Denuncia tras denuncia, pocas pruebas le sirven a este padre para demostrar que asistió, y asiste, a cada encuentro con puntualidad británica, teniendo en contra la palabra de la madre que asevera que son ella y su hija las que sí están en todas las ocasiones pero Ramón no. No obstante, ocurrió todo lo contrario el pasado martes 27 de mayo cuando Ramón acudió a las siete de la tarde al sitio designado y pudo comprobar, ante la presencia de un testigo y de este medio de comunicación, como, una vez más, su hija no aparecía.

Casi dos horas de repetitiva espera que aumentan la desesperación y el desamparo de un padre que sigue luchando, simplemente, por poder disfrutar de su hija. Ni una llamada recibió Ramón para escuchar una de las tantas excusas que la madre que no cumple la ley ya le ha puesto en varias ocasiones.

"APIF" El lema principal de esta asociación es "el mejor padre son los dos padres"

SAP, un mal que afecta a los menores que sufren una separación conflictiva

Los afectados reclaman más medios para el juez, un equipo psicosocial y puntos de encuentro para el municipio.

Casos como el de Ramón Herrera García hay muchos en todo el territorio nacional, pero concretamente en El Puerto de Santa María, tal y como denuncia este padre, miembro de la Asociación para la Protección Integral de la Familia (APIF), existe "un maltrato institucional por parte de la Junta de Andalucía que deja sin medios al juez, sin un equipo psicosicial, sin puntos de encuentro y con saturación de expedientes".


En este sentido, para Herrera resulta "demencial que en tres años la Consejería de Justicia y Administración
no haya sido capaz de poner a disposición de las familias en conflicto un equipo técnico psicosocial".

Y es que la justicia es lenta en el municipio portuense, como en el resto del país, y en los, aproximadamente, dos años que supone una apelación los menores llegan a sufrir el llamado Síndrome de Alienación Parental (SAP), como, según apunta, es el caso de la niña de Ramón, porque "los hijos no esperan".

No obstante, Ramón García continúa "confiando en la acción de la justicia para que proteja a mi hija de las secuelas que le está produciendo todo este proceso".

SAP

El Síndrome de Alienación Parental supone el desprecio del hijo hacia uno de los progenitores, generalmente el padre, concluyendo en un maltrato psicológico

Los niños con padres con separación traumática, debido a la lucha por la custodia compartida, suelen aprehender el Síndrome de Alienación Parental. Un mal gradual por el que, al estar privados del cariño de uno de sus progenitores (generalmente el padre), comienzan a proyectar un desprecio desmedido por los mismos, inculcado, normalmente, por la madre.

Entra en juego aquí un posible maltrato psicológico para con los hijos que termina por desestabilizar la vida del menor. Además, ese mismo y supuesto maltrato acaba por perjudicar a la parte afectada como consecuencia del SAP que padece el menor y, en este y en la mayoría de los casos, el padre se siente, también, maltratado psicológicamente. Una situación que se agrava cuando, como en el caso de Ramón, se solicita ayuda a las administraciones públicas y se le es rechazada por argumentos discriminatorios.

En definitiva, estas situaciones otorgan un total descrédito a la justicia que no fomenta esa igualdad por la que tanto se lucha en estos tiempos y que no es capaz de permitir el derecho de un padre a serlo.



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Asociación por la Protección Integral de la Familia - Cádiz "APIF-CADIZ"
Nº Registro de Asociaciones Andaluzas 11/1/8188
E-mail contacto: apif-cadiz@hotmail.com
Web: http://apif-cadiz.iespana.es