miércoles, 30 de julio de 2008

La llamada que toda España oyó

Historia de la conversación que sacudió a la presidenta del Constitucional - La juez empezó ayudando a la hija de un conocido y casi acaba sufriendo acoso

FRANCISCO MERCADO - Madrid - 08/06/2008

Día 14 de marzo de 2007. Miguel Ángel Salgado Pimentel recibe tres disparos mortales cuando se encuentra en su garaje, en Ciempozuelos (Madrid). No hay robo, ni móvil aparente. La Guardia Civil reconstruye su biografía. ¿Qué elementos novedosos precedieron al crimen? ¿Qué enemistades tenía? Los dos interrogantes conducen a su ex esposa, la abogada Dolores Martín Pozo. Les enfrentaba la custodia de su hija. Y Dolores Martín acaba de sufrir una humillación: la víspera del crimen, un juez le había concedido a su ex marido la custodia. Ganas de venganza se le suponen; medios, también. Entre sus clientes figura un escolta de famosos, Eloy Sánchez Barba, al que se consulta telefónicamente en busca de sujetos capaces de dar palizas. Es más, según la investigación y su confesión, no sólo podía contratar especialistas en palizas, sino en asesinatos.

El aviso fue: "La hija del fontanero de casa de tus padres tiene un problema"

Casas a una letrada: "Mira si puedes atenderla, pero algo no me cuadra"

La juez del caso tiende entonces una red de escuchas sobre los sospechosos de este crimen de Ciempozuelos, con Dolores Martín a la cabeza. Sólo un mes después, la Guardia Civil registra una llamada entrante en el teléfono de Martín: la interlocutora deja boquiabiertos a los agentes. No necesitan identificarla. Lo hace ella misma.

-Mire, buenas tardes, soy Emilia Casas, presidenta del Tribunal Constitucional, que me mandó unos papeles de usted doña E. A.

El tono de la conversación denota que ambas no se conocen, ni se tratan. Casas, de hecho, hace esfuerzos para refrescar la memoria a la abogada:

-¿Se sitúa?

-Sí, sí, me acuerdo.

La presidenta del Constitucional entra entonces de lleno en la conversación. Pide disculpas por la tardanza en responder a la petición de ayuda de Dolores Martín y asegura haberse leído "con detenimiento" los papeles del caso relativos a la custodia de su hija. Aquí surge la primera gran pregunta. ¿Por qué la llama Casas? ¿Por qué una presidenta del Tribunal Constitucional ayuda de tal forma a una oscura abogada en apuros con quien evidencia no tener ni amistad ni trato?

La clave radica en el número 51 de la madrileña calle de Jorge Juan. Allí han vivido los padres de María Emilia Casas, ya fallecidos. Las chapuzas de la comunidad de vecinos y del hogar paterno donde creció Casas van unidas en sus recuerdos a un fontanero. Un fontanero que es padre de la letrada Dolores Martín.

"El fontanero de la casa de tus padres tiene un problema con su hija por un tema de custodia", le da como recado a Casas una vecina amiga del citado bloque, la citada E. A. Y Casas siente que no puede desatender a un viejo conocido de sus padres. Además, le viene de la mano de una vieja vecina. "Yo no le puedo decir que no, no hablar con ella", dice. Así que la alta magistrada realiza la llamada telefónica más costosa de toda su vida.

Una llamada que le pondrá a los pies del Tribunal Supremo, donde la juez que investiga el crimen de Ciempozuelos eleva su conversación para que los magistrados diriman si existe asesoramiento ilegal en lo hablado entre Casas y Dolores Martín. Una llamada por la que el PP pide la cabeza de la presidenta del Constitucional, incluso cuando el Supremo, el pasado jueves, archivó el caso al no ver delito.

La trastienda de la charla, lo que ignora el Supremo, es que lo que comenzó como una amable conversación con la hija de un viejo conocido paterno termina con un notable distanciamiento y escalofrío interno de la presidenta del Constitucional. No en vano, en la charla con Dolores Martín aparecen destellos muy inquietantes para una magistrada como Casas. La abogada le confiesa sin rubor que sopesó huir con la niña si perdía su custodia. No le importa, incluso, detallarle que el juez quería garantizar que no podría ejecutar el "secuestro" de su hija cuando le notificara la sentencia por la que le retiraba la custodia. Por si fuera poco, para horrorizar aún más a la magistrada, la abogada le reconoce que es sospechosa del asesinato de su ex marido: "Le han matado en el garaje, y la familia me acusa a mí", admite.

Casas, tras estas explosivas confidencias, cambia su tono, y abandona sus consejos iniciales (entre otras cosas había dicho a la abogada que debía "provocar una actuación judicial para llegar al Constitucional en amparo"). Entonces intenta precisar si, al menos, cuando le pidió ayuda su ex marido aún vivía. La abogada le confirma que sí. Fue asesinado después.

Casas, finalmente, deriva a su interlocutora hacia dos abogadas vinculadas a movimientos feministas y de defensa de víctimas de violencia machista. Le da sus nombres y teléfonos. Pero la presidenta del Constitucional, pese a todo lo escuchado, se despide con una frase que le resultará funesta: "La pueden ayudar mucho [...] pero, si alguna vez va en amparo, me vuelve a llamar". Luego repetirá el mismo error: "No le puedo ayudar [...], pero usted si quiere me vuelve a llamar". Tan desafortunado mensaje -"le dije que me llamara para quitármela de encima", explicará más tarde una apesadumbrada Casas a sus íntimos- tendrá para la magistrada un alto coste político.

Paradójicamente, Casas traslada a sus letradas recomendadas un mensaje muy distinto del que da a Dolores Martín. "Mira a ver si puedes ayudarla, pero hay algo en su historia que no me cuadra", les advierte. La primera abogada que Casas tantea es E. C., compañera de carrera y fiel amiga. Pero E. C. desecha el caso. Aunque milita en el feminismo, no ejerce como abogada por ser funcionaria. La segunda letrada, C. S., sí puede. Y cita a Dolores Martín en su despacho. Finalmente, también rechaza el caso. Rehúsa explicar a este diario sus motivos alegando secreto profesional. Es posible que compartiera el presentimiento de Casas: algo no cuadraba en la historia de Dolores Martín.

En ese instante, la mujer desaparece del círculo de Casas y de sus letradas amigas. Sus posteriores pasos judiciales son borrosos. Su abogado asegura que nunca interpuso recurso de amparo ante el Constitucional, en contra de lo que hacía presagiar su charla con Casas de abril de 2007.

Pero el fantasma de esta abogada no iba a desaparecer sin más de la vida de la magistrada. En mayo de este año la familia de Martín bombardeó el móvil de Casas con continuas llamadas y mensajes. Sin respuesta. El asunto era inasumible: anunciaban la detención de la abogada y le pedían ayuda. La que pidió entonces auxilio fue Casas. Rogó a una de sus abogadas amigas que devolviese el siguiente mensaje a la familia de la supuesta asesina: "La presidenta del Constitucional no puede ayudarla, le exijo que dejen de llamarla". Casas llegó a sopesar denunciar tal acoso telefónico.

El abogado de Martín asegura tener una versión distinta para cada punto de este relato, pero se la reserva. "Todo es mentira", simplifica. Y la familia de Martín ha optado por el silencio sobre la ayuda recibida por su benefactora, mientras ve carbonizarse a Casas. Dolores Martín, de 37 años, está presa desde finales de mayo como inductora del asesinato de su ex marido.

lunes, 28 de julio de 2008

La madre del bebé que apareció muerto en Olloniego confiesa haberlo enterrado

La Guardia Civil detiene a Azucena A. F., de 28 años, que no implica a nadie más en el posible homicidio Tuvo el niño hace «10 o 15 días» y escondió su cuerpo en una finca alquilada por su familia en La Mortera



La madre del bebé que apareció muerto en Olloniego confiesa haberlo enterrado

AGUJERO. Nino Llana (a la izquierda) señala junto a Macrino Naves el pequeño hoyo donde estuvo enterrado el bebé. Halló su cadaver a 11 metros de este lugar. / J. DÍAZ
El cuerpo sin vida de un recién nacido enterrado en una finca de La Mortera (Olloniego) despertó el olfato de algún animal, que dejó a la vista parte del cadáver, todavía con parte del cordón umbilical. Un vecino del lugar, Nino Llana, lo encontró. Alarmado ante el macabro hallazgo, avisó a la Guardia Civil. Eran las once de la mañana del pasado domingo. La Policía Judicial de la Comandancia de Oviedo se puso a trabajar de inmediato. Las pruebas que encontraron y, sobre todo, la colaboración ciudadana en un entorno rural donde todo el mundo se conoce, fueron determinantes. En poco más de un día, cerraron el círculo en torno a una sospechosa: Azucena A. F., de 28 años, soltera y vecina de Olloniego.
El lunes, sobre las cinco de la tarde, la Guardia Civil la detuvo en su domicilio por un supuesto delito de homicidio. La joven reconoció desde un primer momento que era la madre del bebé, un varón, y que había enterrado el cuerpo en una finca que su familia tenía alquilada para guardar el ganado. A continuación, fue reconocida en el Hospital Materno Infantil, donde los médicos certificaron que había tenido un parto hace «10 o 15 días», según confirmaron fuentes de la Benemérita.
Azucena A. F., que colaboró en todo momento, prestó declaración ayer en la Comandancia de Oviedo, donde permanece detenida a la espera de pasar, en principio hoy, a disposición del juzgado número 3. Según ha podido trascender, la joven «mantuvo en secreto su embarazo», incluso a su familia. Por otro lado, la Guardia Civil descartó que padeciera desequilibrio psicológico alguno.
Lo que no confirmó en ningún momento fueron las causas de la muerte, es decir, si murió accidentalmente, si nació cadáver o si fue la madre la que lo mató y enterró. Tampoco, si lo hizo sola o en compañía de otros, aunque en su declaración, la joven no implicó a ninguna persona más en la muerte del niño. En un primer momento, su testimonio fue «confuso», ya que en afirmó que el pequeño había nacido muerto.
Habrá que esperar a conocer los resultados de la autopsia, realizada el propio domingo en el Hospital Central de Asturias (HUCA), tras encontrar el cadáver abandonado en un pequeño agujero cavado en el suelo, de apenas 30 por 30 centímetros. La Guardia Civil ha recogido muestras de tierra como prueba para la investigación. De hecho, todavía ayer continuaba investigando por la zona del hallazgo.
La joven estaba soltera, aunque, según comentaron los vecinos del pueblo y no descartó la Guardia Civil, tenía novio.
Descubrimiento
El domingo pasado estaba lloviendo. El mal tiempo obligó a Nino Llana a cambiar sus planes y bajar a su finca, que linda con la de La Granxa, donde apareció muerto el bebé. De haber hecho sol, «no habría venido y ese cuerpo no aparecería más». Cuando limpiaba su terreno, le extrañó ver a unas pegas arremolinadas en la cercana finca. «Pensé que había algo muerto y me acerqué. Entonces, vi al bebé, con parte del cordón umbilical. Estaba limpio, pero tenía la cabeza un poco aplastada y un desgarro debajo del brazo. Le veía las costillas».
Desde que encontró al pequeño, Nino prácticamente no puede ni comer, ni dormir. «Estoy en tensión», comentó. Ayer mismo tuvo que declarar de nuevo ante la Guardia Civil. A la vuelta, «un poco más tranquilo porque ya hay una persona detenida», mostró el lugar donde halló el cadaver. «Estaba de lado, a once de metros del agujero donde estuvo enterrado. Una alimaña debió arrastrarle fuera», contó.
Al igual que Macrino Naves, que bajó ayer a la finca con Llana, no encuentra razón alguna a lo sucedido. Apuntaron que el hoyo donde estuvo enterrado el bebé era demasiado pequeño para un niño «de tres kilos». Desenterrarle, por su olor, debió resultarle fácil al animal. «Pero si querían que nadie se enterara, podrían haberlo tirado más abajo». La finca, «un poco abandonada» es empinada y en la parte inferior está repleta de matorrales que impiden ver el suelo.
El camino de acceso desde La Mortera a la finca es solitario y muy sinuoso. El único que suele recorrerlo es Llana. Pero hay otra caleya que conduce a La Granxa, por la parte de abajo, «mucho más fácil y que da a la carretera de Olloniego». Quizá fue el utilizado, dijeron.
«Venir aquí a tirar a tu hijo, ¡clama al cielo!». El único consuelo que le queda a Nino es saber que, gracias a su descubrimiento, el bebé recibirá cristiana sepultura. «Después, ya no quiero saber nada más. Ni quién lo hizo, ni por qué, sólo que el culpable pague lo que ha hecho». Azucena, de momento, tendrá que declarar ante el juez.

El bebé enterrado en Olloniego tenía heridas de arma blanca por todo el cuerpo El juez acuerda el ingreso en prisión sin fianza de la madre, sostiene

El juez acuerda el ingreso en prisión sin fianza de la madre, sostiene de que el niño nació vivo y que «todo hace suponer» que la joven es la presunta homicida

Nino de la Llana, ante la valla de entrada a la finca donde encontró el cadáver del bebé. luisma murias











Oviedo
Pablo GONZÁLEZ
Idoya RONZÓN /


El cuerpo del bebé enterrado en una finca de La Mortera (Olloniego) tenía heridas de arma blanca por todo el cuerpo. El cadáver del recién nacido, un varón, presentaba lesiones en cuello, tórax, piernas y brazos, según confirmaron a este periódico fuentes próximas a la investigación. El titular del Juzgado de instrucción número dos de Oviedo, Ángel Sorando, decretó ayer por la mañana el ingreso en prisión comunicada y sin fianza de la madre del pequeño, Azucena A. F., de 27 años, tras la petición de la fiscalía asturiana. El juez tomó esta decisión al entender que hay claros indicios de que el bebé nació con vida y que «todo hace suponer» que Azucena A. F. es la presunta homicida.

La mujer llegó a media mañana al Juzgado de guardia procedente del cuartel de la Guardia Civil del Rubín. Una vez ante el juez y el fiscal de guardia, se negó a testificar, acogiéndose al derecho constitucional que le permite no declarar en su contra, precisaron fuentes jurídicas. La joven fue asistida por el abogado ovetense Ricardo Álvarez-Buylla. Una vez ordenado el ingreso en prisión, el juez decretó el secreto de las actuaciones, según confirmó el Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA).

La negativa de Azucena A. F. de prestar declaración ante el juez deja en el aire el testimonio que ofreció a la Guardia Civil tras su detención, en el que reconoció ser la madre del bebé, haber ocultado el embarazo a toda su familia y asegurar que había actuado en todo momento, incluso a la hora del parto, sin ayuda alguna.

La presunta autora del infanticidio dio a luz a un niño cuyo cuerpo fue encontrado en la mañana del pasado domingo por un vecino de La Mortera en la finca «La Granxa». El prado es uno de los que su hermano tiene arrendados en el pequeño pueblo, donde su familia vivió durante un tiempo antes de trasladarse a Olloniego. El cadáver apareció a varios metros de la pequeña sepultura en la que fue enterrado, supuestamente arrastrado por una alimaña a la que atrajo el olor de la carne putrefacta. El lunes, a las cinco de la tarde, la Guardia Civil procedió a la detención de la presunta homicida. La hija de los zapateros (su familia posee dos negocios de venta y reparación de calzado, uno en Olloniego y otro en Oviedo) no tardó en asumir ante los agentes parte de los hechos. Mientras, ayer, después de que su hija pasara por el Juzgado, sus padres fueron vistos en La Mortera dando de comer al ganado que el hermano posee repartido por varias fincas de la zona. La pareja se mostró callada y esquiva ante el resto de los vecinos, a los que la situación ha superado.

Almería.- Sucesos.- Descubren un recién nacido en el interior de un contenedor de basura de la capital

ALMERÍA, 2 Ene. (EUROPA PRESS) -

Un recién nacido que apenas podría contar tres o cuatro días de vida ha sido hoy descubierto por una mujer en un contendor de basura de la capital almeriense, donde la Policía Nacional cree que se trata de un bebé de una familia española cuyo nacimiento podría haber tenido lugar en un centro hospitalario a tenor de los ropajes que lo envolvían.

Fuentes del servicio unificado de emergencias sanitarias 112 de Andalucía informaron a Europa Press de que la autora del descubrimiento fue una mujer que poco antes de las 19.50 horas caminaba por la carretera de Ronda en dirección a la estación de autobuses.

La mujer oyó el llanto de un bebé y, extrañada al no ver ninguno en su entorno inmediato, inspeccionó visualmente la zona. Dado que el llanto no cesaba, la mujer acabó abriendo un contenedor de basura ubicado frente a los salones y restaurantes Martín Fierro en los alrededores de un cuartel de la Guardia Civil, encontrando en su interior a un bebé de escasos días que lloraba entre los residuos y desperdicios.

Inmediatamente, la mujer alertó a los servicios de urgencia y la Policía Nacional, la Empresa Pública de Emergencias Sanitarias (EPES) y la Consejería para la Igualdad y el Bienestar Social comenzaron a movilizar el correspondiente dispositivo.

Un primer examen del bebé, un varón que inicialmente no presenta lesiones y parece gozar de buen estado de salud, induce a pensar que sólo cuenta tres o cuatro días de vida y que por sus rasgos, procedería de una familia española. En cuanto a cómo llegó hasta el contenedor de basura, todo parece indicar que habría nacido en un centro hospitalario, pues los ropajes que lo envolvían inspiran tal deducción.

De momento, el recién nacido ha sido trasladado urgentemente al hospital de Torrecárdenas, donde los médicos y facultativos se han hecho cargo de él para comprobar cuál es exactamente su estado de salud mientras la Policía Nacional investiga su procedencia.

Almería.-Sucesos.-Detenida la madre del recién nacido hallado en un contenedor de basura, una mujer rumana

ALMERÍA, 8 Ene. (EUROPA PRESS) -

Agentes del Servicio de Atención a la Familia (SAF) de la Policía Nacional de Almería detuvieron hoy a la madre del recién nacido hallado el pasado día 2 en un contenedor de basura de la capital almeriense, una mujer menor de edad y de nacionalidad rumana cuya identidad no ha trascendido.

La detención se practicó esta mañana después de que la investigación lograra identificar a la madre gracias a la colaboración prestada por el Servicio de Enfermería del hospital de Torrecárdenas (Almería) y después de barajar distintas hipótesis y datos, según informó en una nota la Jefatura.

La detenida, que se encuentra en las dependencias de la Comisaría de Almería, a la espera de prestar declaración en compañía de familiares y del abogado especializado en menores, pasará mañana a disposición del Fiscal de Menores.

El hallazgo del bebé se produjo en la Carretera de Ronda, junto al restaurante argentino Martín Fierro, pasadas las 19.50 horas del pasado miércoles cuando una mujer escuchó el llanto procedente del contenedor y descubrió al niño, tras lo que alertó a los servicios de urgencia y la Policía Nacional, la Empresa Pública de Emergencias Sanitarias (EPES) y la Consejería para la Igualdad y el Bienestar Social, que activaron el dispositivo para menores en situación de desamparo.

El recién nacido, que fue bautizado como Mario en honor a uno de los policías nacionales que lo trasladaron al hospital de Torrecárdenas, ingresó en la Unidad de Neonatos del centro con 3,5 kilos de peso y 50 centímetros de altura, aquejado de una "leve hipotermia".

La Junta de Andalucía tiene previsto trasladar mañana al bebé al centro de acogida Hogar Indalo de la capital, a la espera de que técnicos de la Consejería busquen, en un plazo aproximado de dos meses, una familia adoptiva.

Almería.-Sucesos.- Ingresan en prisión acusadas de intento de asesinato la madre y hermana de la bebé abandonada

ALMERÍA, 4 Feb. (EUROPA PRESS) -

El titular del Juzgado de Instrucción número cinco de Almería ha decretado el ingreso en prisión de H.R. y S.R., madre y tía respectivamente del bebé de tan sólo dos días de vida que el pasado día 31 fue hallado en el interior de un contenedor de la capital, envuelto en una bolsa de plástico.

Según informaron a Europa Press fuentes del centro penitenciario provincial de El Acebuche, ambas mujeres, a las que se imputa un delito de asesinato en tentativa, pasaron a las 15.26 y 16.15 horas de ayer al único módulo de mujeres de la cárcel almeriense, en régimen de prisión incondicional.

Horas antes, agentes del Servicio de Atención a la Familia (SAF) detenían a las ciudadanas marroquíes en el cortijo 'El Rambo', ubicado en un diseminado de la finca 'El Pelilo', en el término municipal de Níjar (Almería).

La investigación se inició después de que, alrededor de las 16.30 horas del pasado jueves, un joven almeriense de tránsito por la plaza Masnou de la capital encontrase a la pequeña tras que de una bolsa de plástico entre dos contenedores salía una mano que se movía.

La localización de la madre entre las mujeres que habían dado a luz en el complejo hospitalario de Torrecárdenas en las 48 horas anterior se produjo casi de inmediato ya que, a los rasgos magrebíes de la bebé, se sumó que a ambas se les había realizado una prueba específica al comprobar los facultativos que el embarazo no había tenido control médico.

Al parecer, H.R. ingresó bajo identidad falsa y sola el día 29. Salió del centro dos días después acompañada de su hermana, también detenida, tras recibir el alta apenas media hora antes de abandonar a su hija, envuelta en una manta de color rosa, que fue identificada por el equipo médico que la atendió en el parto.

Por su parte, la niña, que conservaba aún la pinza del cordón umbilical cuando fue encontrada, permanece ingresada en la Unidad de Neonatología del complejo hospitalario de Torrecárdenas a la espera de ser trasladada al centro de acogida de menores Hogar Indalo de la capital, después de que una trabajadora del centro participase en los primeros auxilios de manera casual.

La Junta de Andalucía ha dictado orden de desamparo y asumido la tutela a la espera de encontrar la mejor ubicación posible para la pequeña a través de una familia de adopción.

Tribunales.- El juez dicta prisión por infanticidio para la madre del bebé que fue enterrado en Olloniego (Oviedo)

OVIEDO, 23 Jul. (EUROPA PRESS) -

El juez de Primera Instancia e Instrucción nº 2 de Oviedo ha dictado una orden de prisión comunicada y sin fianza por un delito de infanticidio para la joven de 28 años madre del bebé que fue hallado enterrado en una finca en la localidad ovetense de Olloniego. La joven ya ha sido trasladada al Centro Penitenciario de Villabona. Por su parte, el magistrado ha decretado el secreto de las actuaciones por lo que no ha trascendido el resultado de la autopsia ni las causas de la muerte del pequeño.

La acusada fue trasladada al juzgado hacia las 10.30 horas de hoy aunque no prestó declaración hasta bien entrada la mañana.

La mujer fue detenida la tarde del pasado lunes, un días después de que fuera hallado el cadáver del pequeño en una finca. Un vecino encontró el cuerpo sin vida del niño enterrado en un agujero de unos treinta por treinta centímetros. Varios animales habían dejado al descubierto el pequeño cuerpo.

La joven reconoció que había enterrado el pequeño en su declaración ante la Guardia Civil y dijo haber actuado sola despues de dar a luz. Según un reconocimiento médico realizado en el Centro Materno Infantil de Oviedo a la joven, el alumbramiento del pequeño se produjo hacía unos ocho o diez días.

Sucesos.- La madre del bebé hallado muerto en Oviedo declara que "llevó en secreto" su embarazo

OVIEDO, 22 Jul. (EUROPA PRESS) -

La madre del niño que fue hallado muerto en Olloniego (Oviedo) ocultó el embarazo a su familia, según informó a Europa Press la Guardia Civil. La joven, de 28 años, se encuentra prestando declaración en el Cuartel de la Guardia Civil de Oviedo y se prevé que pase mañana a disposición del juzgado número 3 de Oviedo que se encuentra de guardia.

La joven fue detenida en las inmediaciones de donde fue hallado el cadáver del recién nacido en la tarde de ayer, un días después del hallazgo del cadáver que fue enterrado en una finca de la localidad ovetense.

Según la Guardia Civil, en su declaración la mujer "ha reconocido los hechos", aunque no ha trascendido aún la causa de la muerte del bebé a la espera de obtener los resultados de la autopsia.

La familia desconocía, según la Benemérita, que la joven estuviera en estado de gestación ni tampoco se le conoce que tenga pareja ya que la joven insistió én su declaración en que "había querido llevar en secreto su embarazo".

La mujer ha sido sometida a un reconocimiento médico en el centro materno infantil de Oviedo donde los médicos confirmaron que la joven había dado a luz recientemente. Fuentes de la Benemérita descartaron que la mujer tuviera algún desequilibrio psicológico.

Fuentes de la Benemérita explicaron que la investigación policial para esclarecer las circunstancias de la muerte sigue abierta.

El cadáver del bebé fue hallado el pasado domingo por un vecino de La Mortera, en Olloniego en una finca colindante a la suya. Todo indica que el cuerpo del pequeño, que aún conservaba restos del cordón umbilical, fue desenterrado por algún ave atraída por el olor, ya que el bebé había sido oculto en un agujero de unos treinta por treinta centímetros.

Fue el domingo por la mañana cuando un vecino de la zona que trabajaba en una de sus fincas descubrió el cuerpo, tras llamarle la atención las numerosas "pegas" --urracas-- en la zona. Impresionado el vecino fue a buscar a familiares y rápidamente dieron cuenta del hallazgo a la Guardia Civil.

Detienen a la madre del bebé encontrado muerto en Olloniego

22/07/2008

La madre se encontraba por la zona en el momento de ser detenida. El neonato fue encontrado el domingo enterrado en una finca de la localidad y tenía "diez días como máximo".

La Guardia Civil detuvo ayer lunes a A.A.F., de unos 28 años de edad, la "supuesta" madre del bebé cuyo cadáver fue hallado el pasado domingo por un vecino de La Mortera, en Olloniego (Asturias), en una finca colindante a la suya, según informaron a Europa Press fuentes de la Guardia Civil.

Al parecer, la mujer se encontraba por la zona en la que fue hallado el cadáver del recién nacido en el momento de ser detenida. En estos momentos la detenida se encuentra prestando declaración en Oviedo y se prevé que pase a disposición judicial en las próximas horas.

Todo indica que el cadáver del pequeño, que aún conservaba restos del cordón umbilical, fue desenterrado por algún ave atraída por el olor ya que el bebé había sido enterrado en un agujero de unos treinta por treinta centímetros. Fue el domingo por la mañana cuando un vecino de la zona que trabajaba en una de sus fincas descubrió el cuerpo, tras llamarle la atención las numerosas "pegas" (urracas) en la zona.

Impresionado, el vecino fue a buscar a familiares y rápidamente dieron cuenta del hallazgo a los agentes. Ahora habrá que esperar a los resultados de la autopsia para aclarar si el bebé nació muerto, si falleció durante o tras el parto o si fue víctima de una muerte violenta.

domingo, 27 de julio de 2008

Arrestada la madre del recién nacido enterrado en una finca asturiana

EL CADÁVER FUE DESCUBIERTO POR UN VECINO

Actualizado martes 22/07/2008 12:35 (CET)
EUROPA PRESS

OVIEDO.- La Guardia Civil ha detenido a A.A.F., de unos 28 años de edad, la "supuesta" madre del bebé cuyo cadáver fue hallado el pasado domingo por un vecino de La Mortera, en Olloniego (Asturias) en una finca colindante a la suya, según informaron fuentes de la Guardia Civil. La mujer, detenida como presunta autora de un delito de homicidio, ocultó el embarazo a su familia.

Según la Guardia Civil la mujer, en el momento de ser detenida, se encontraba por la zona en la que fue hallado el cadáver del recién nacido. En estos momentos la detenida se encuentra prestando declaración en el Cuartel del Rubín, en Oviedo, y se prevé que pase a disposición judicial en las próximas horas.

Todo indica que el cadáver del pequeño, que aún conservaba restos del cordón umbilical, fue desenterrado por algún ave atraída por el olor, ya que el bebé había sido enterrado en un agujero de unos treinta por treinta centímetros.

Fue el domingo por la mañana cuando un vecino de la zona que trabajaba en una de sus fincas descubrió el cuerpo, tras llamarle la atención las numerosas "pegas" --urracas-- en la zona. Impresionado el vecino fue a buscar a familiares y rápidamente dieron cuenta del hallazgo a la Guardia Civil.

La familia desconocía, según la Benemérita, que la joven estuviera en estado de gestación ni tampoco se le conoce que tenga pareja ya que la joven insistió en su declaración en que "había querido llevar en secreto su embarazo". En su declaración aseguró haber actuado sola en todo momento.

En cuanto a la decisión de enterrar al bebé en el lugar donde fue encontrado, la joven aseguró que conocía esa finca porque esporádicamente su familia hacia algunos trabajos allí.

La Fiscalía acusará a la madre del bebé de Olloniego de asesinato con alevosía

Azucena A. F., de 27 años y presa en Villabona, será juzgada por un tribunal popular, salvo que aparezcan nuevas pruebas que demuestren su inocencia

Pablo GONZÁLEZ
Idoya RONZÓN /

La Fiscalía Superior de Asturias acusará a la madre del bebé enterrado en Olloniego de un delito de asesinato con alevosía. En caso de condena, y teniendo en cuenta que podría apreciarse alguna otra circunstancia -es más que probable que se introduzca la agravante de parentesco-, la sentencia podría oscilar entre los quince y los veinticinco años de prisión. La joven, Azucena A. F., de 27 años, será juzgada por un tribunal popular, siempre y cuando durante la instrucción del caso no se encuentren pruebas que demuestren su inocencia.

Azucena A. F. ingresó en la cárcel de Villabona el pasado miércoles por orden del titular del Juzgado de instrucción número dos de Oviedo, Ángel Sorando. El auto dictado por el magistrado sostiene que hay indicios suficientes de que el niño nació con vida y que la joven es la presunta autora de su muerte. El cadáver del bebé presentaba diversas heridas por arma blanca en cuello, tórax, piernas y brazos, según se refleja en la resolución judicial y que adelantó ayer LA NUEVA ESPAÑA.

Fuentes de la investigación afirmaron, no obstante, que no puede descartarse con rotundidad que las heridas que presentaba el cuerpo puedan haber sido provocadas por una alimaña, aunque el auto del juez es claro y se refiere, textualmente, a un «arma blanca». Azucena A. F. se negó a declarar en el Juzgado, aunque a su llegada a la cárcel de Villabona sólo acertaba a decir que el bebé había nacido muerto. La joven fue internada en la unidad terapéutica y educativa (UTE) del centro penitenciario.

El Instituto de Medicina Legal de Asturias (IMLA), que practicó la autopsia al cadáver, ha enviado diversas muestras al Instituto Nacional de Toxicología, que determinarán con exactitud si el niño llegó a respirar o no.

martes, 15 de julio de 2008

Sorprenden a una mujer cuando maltrataba a una menor de edad y disminuida en Castellón

La Policía Local de Castellón detuvo el sábado a una mujer por, presuntamente, maltratar a su hijastra, menor de edad y deficiente psíquica. Los agentes hallaron a la joven desnuda, con hematomas e hipotermia. Una mujer de 34 años fue detenida el pasado sábado en Castellón por maltratar a la hija de su pareja, una menor de edad y con una minusvalía psíquica, que presentaba hematomas e hipotermia. Además, la víctima estaba desnuda y tenía la mirada perdida cuando la policía la rescató tras la llamada de una vecina.



La muchacha, que se encontraba bajo la custodia de su padre desde el mes de mayo de 2007, fue trasladada al centro de menores de Castellón después de ser atendida en el Hospital General.

Sobre las 20.45 horas del sábado, la Policía Local recibió la llamada de una vecina que alertaba de que en el interior de un domicilio de la calle de Fernando el Católico de Castellón estaban maltratando a una menor.

La mujer explicó que en anteriores ocasiones se habían producido agresiones contra esta adolescente por parte de su madrastra, que la sometía a 'tratos vejatorios y denigrantes, incluso le sumergía la cabeza en agua para dificultarle la respiración', según fuentes policiales.

Cuando los agentes se personaron en el edificio, observaron desde la vivienda de la denunciante que en un rincón de la terraza interior se encontraba la niña menor de edad 'completamente desnuda'.

Los policías llamaron hasta en 20 ocasiones a la puerta del domicilio donde estaban cometiendo la supuesta agresión, con golpes fuertes y gritando: '¡policía, abra la puerta!'

Tras unos minutos de tensión, los agentes de la Policía Local tuvieron que reclamar la presencia de los bomberos para poder acceder a la vivienda. Los moradores, al ver a los bomberos, decidieron abrir la puerta.

El padre de la menor fue identificado como M. P. G., natural de Alemania y de 42 años, y su pareja y presunta agresora, como A. B. G. G., de 34 años y nacida en Castellón.

Con ellos se encontraba otra menor, de 14 años y hermana de la niña maltratada.

Según informaron las mismas fuentes, los policías observaron a la víctima sentada en el sofá de la casa, 'descalza con el pelo mojado y con la vista perdida'. Al acercarse vieron que tenía el ojo completamente morado y hematomas en el brazo. También presentaba síntomas de hipotermia y estaba afectada psicológicamente.

Los agentes preguntaron a la niña si la habían tratado mal y la muchacha contestó afirmativamente. Tras solicitar una unidad del SAMU, la pequeña fue trasladada al Hospital General de Castellón.

El padre de la menor manifestó a los policías que tenía la custodia de su hija menor desde mayo de 2007 y que desconocía tanto lo que había ocurrido en la terraza como el origen de los hematomas que sufría la niña.

Como el padre no ofreció a los agentes garantías de que la menor iba a estar debidamente atendida, la pequeña fue trasladada al centro de recepción de menores tras ser atendida en el hospital.

La Policía Local informó de lo sucedido a la Policía Autonómica, la Conselleria de Bienestar Social y Fiscalía de Menores.

Detenidas presuntas autoras de paliza a niña en estado de coma


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JUDICIAL
Detenidas presuntas autoras de paliza a niña en estado de coma

La cuidadora y la madre de Gabriela, quien permanece en el hospital Baca Ortiz, pueden ser acusadas de tentativa de asesinato

Ligia  Mariño (izq.),   luego de que le tomaron sus datos en la Brigada de Homicidios de la Policía Judicial La incógnita de quién o quiénes serían los autores de la brutal paliza que recibió la pequeña Katherine Gabriela hace 14 días, y que hasta el momento continúa asilada en el hospital de niños Baca Ortiz en estado de coma, comienza a despejarse.

La noche del jueves, la Policía logró capturar a María Eulasia Vera Arias, de 53 años, quien presuntamente sería la autora de la golpiza de la niña, pues supuestamente ella mantenía retenida por la fuerza a la menor, desde hace dos meses atrás, porque su madre no podía pagarle $60 que le adeudaba por cuidarla.

El viernes por la mañana Ligia Claribel Mariño Freire, madre de Gabriela, y María Analuisa Jara, quien la acompañaba, también fueron detenidas en la puerta del hospital Baca Ortiz, hasta donde llegaron supuestamente enteradas, por las noticias, de lo que le había ocurrido a la niña.

Ligia Mariño es de origen ambateño, tiene 21 años, tres hijos (incluida Katherine Gabriela) y es viuda.

En sus primeras declaraciones indicó que hace dos meses le dejó a su hija a cuidado de María Vera, pero como no tenía el dinero para pagarle por los cuidados la mujer no quería devolverle a su hija.

Durante su traslado, Ligia Marino comentó que su hija tiene 2 años y medio, y que lleva únicamente sus apellidos, pues nunca fue reconocida por su padre. Sostuvo, además, que ella sería incapaz de hacerle daño a su hija. Sin embargo fue trasladada junto a las otras dos mujeres a los calabozos de la Policía Judicial.

Mientras, el ministro de Salud, Guillermo Wagner, visitó ayer a la niña. (VC)